
ELLA, se alimenta de los despojos de mis historias,
de mi tristezas y naufragios relegados a la soledad.
Respira un poco de mi aire con asco, me detesta.
Retoza con las coincidencias.
Taciturna me arrebata el sueño entre sueños.
Se embriaga con cerveza y descarada
me abofetea por mis miedos y se los queda.
Luego los hace versos, estrofas, poesía.
Maliciosa roba el tiempo preso en mi mesa de noches.
Es perversa, inmadura y sutil.
Toma mi cuerpo y lo manipula a su antojo.
Plasma su viajes de libertad haciendo cortadas a mi piel.
Amordaza mi boca con tinta para escribirme un presente
de serpientes doradas enredadas en mi cuello.
Secretamente se ha hecho mi amiga.
Astuta se mete en mis ropas y mis tacones.
Subyuga mis pasos y acosa mi camino.
Me espía con ojos de hiena.
Juega a poseerme entre palomas que la esquivan.
Me retiene rompiendo todos mis espejos.
Ha secuestrado mi sombra para hacerla igual suya.
Torea nubes en una noche bastarda y escupe la luna.
Le guiña un ojo a mi frivolidad y se mete en mi casa.
Habita lo que subsiste de mi soledad erosionada.
Recolecta las miserias que quedan en mi alma,
las transfigura y las hace trencilla para ahorcarme.
Tirana se proclama la dueña de mi casa, ahora vacía.
La OTRA, coexiste en un encierro de circo
sonriendo las penas que no llorará jamás.
Como león herido mordisquea su cola hasta rugir.
Conspira con escapar y aniquilarme,
hacer un genocidio con mis palomas,
arrebatarle retazos a mis fábulas prefabricadas,
plagiar los fantasmas y demonios a mis sueños,
amancebarse en mi burbuja de furores,
colisionar la dualidad asqueada de los arquetipos.
de mi tristezas y naufragios relegados a la soledad.
Respira un poco de mi aire con asco, me detesta.
Retoza con las coincidencias.
Taciturna me arrebata el sueño entre sueños.
Se embriaga con cerveza y descarada
me abofetea por mis miedos y se los queda.
Luego los hace versos, estrofas, poesía.
Maliciosa roba el tiempo preso en mi mesa de noches.
Es perversa, inmadura y sutil.
Toma mi cuerpo y lo manipula a su antojo.
Plasma su viajes de libertad haciendo cortadas a mi piel.
Amordaza mi boca con tinta para escribirme un presente
de serpientes doradas enredadas en mi cuello.
Secretamente se ha hecho mi amiga.
Astuta se mete en mis ropas y mis tacones.
Subyuga mis pasos y acosa mi camino.
Me espía con ojos de hiena.
Juega a poseerme entre palomas que la esquivan.
Me retiene rompiendo todos mis espejos.
Ha secuestrado mi sombra para hacerla igual suya.
Torea nubes en una noche bastarda y escupe la luna.
Le guiña un ojo a mi frivolidad y se mete en mi casa.
Habita lo que subsiste de mi soledad erosionada.
Recolecta las miserias que quedan en mi alma,
las transfigura y las hace trencilla para ahorcarme.
Tirana se proclama la dueña de mi casa, ahora vacía.
La OTRA, coexiste en un encierro de circo
sonriendo las penas que no llorará jamás.
Como león herido mordisquea su cola hasta rugir.
Conspira con escapar y aniquilarme,
hacer un genocidio con mis palomas,
arrebatarle retazos a mis fábulas prefabricadas,
plagiar los fantasmas y demonios a mis sueños,
amancebarse en mi burbuja de furores,
colisionar la dualidad asqueada de los arquetipos.
[ La OTRA ]
Daños Colaterales. Angie Mercedes. Copyright Reserved 2009

